Mi última adquisición

2 07 2008

Hace cosa de un par de meses perdí mis gafas, lo que me jodió especialmente por dos factores: primero, yo no soy mucho de perder cosas. Segundo, eran prácticamente nuevas (eran de mi mujer, no las usaba y yo le puse cristales de mi graduación) y me molaban mogollón. 

En fin, que tuve que volver a mis antiguas gafas, que de repente se convirtieron más aún en “las viejas”… y empecé a buscar unas que me convencieran; en principio la cosa no tendría porqué tener mayor complicación: gafas de pasta negra, rectangulares y sin adornos. ¡¡Inocente de mi!! Desde el momento de la pérdida, empezó una odisea (mayor que la de Kubrick) por diferentes ópticas encontrando a cada una mayores aberraciones… ¿Tan difícil es hacer unas gafas negras de pasta? Parece que sí…

Ya me imagino al equipo de diseño-de-gafas-de-moda diciendo… “bien, ya tenemos unas gafas normales, ahora toca cagarlas (“hacerlas a la moda”, si lo decimos en su argot), le pondremos este logo de 5x5cm en la patilla, esas transparencias en el puente y un doble color que no pegue ni con cola… o mejor, mezclemos pasta y metal!!!”.

Total, que cuando ya daba por imposible la hazaña, paso casualmente por la puerta de la óptica de mi barrio y me veo una oferta: dos pares de gafas por 96€ “todo incluido”… mmmm, sospecho y pienso… “todo incluido excepto monturas y cristales, supongo”. Se lo digo a mi mujer, que también quería un cambio y allí que vamos… Y por extraño que parezca, ¡no había truco! La chica, muy maja y de 9 meses (ya debería haber parido, teniendo en cuenta el tamaño de la barriga) nos saca tropecientosmil modelos para elegir, nos gradúa la vista, etc. 

Mi elección: en primer lugar lo que iba buscando, unas de pasta negra, totalmente nerd / geek y, como extra, otras un poco más cool (esto es, casi iguales pero en azul). Que conste que a punto estuve de liarla y pillar unas de pasta naranja chillón, pero la cordura se impuso a última hora y opté por unas que me fuera a poner en algún momento…

Y después de 4 insoportables, eternos, largos días de espera (algún día hablaré sobre la paciencia, mi mayor virtud…) me paso por la óptica y ya las tenían. 

¿Que cómo son? Vuestros deseos son órdenes: